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El retraso o deficiencia mental abarca a un grupo de personas muy heterogéneo que se caracteriza por su dificultad para afrontar los aprendizajes académicos y el desempeño autónomo en la sociedad. Se diagnostica normalmente en los primeros años de vida, pero en algunas ocasiones no se detecta hasta que el niño/a llega a la escuela.

Estos niños suelen manifestar retrasos en las habilidades motoras (por eje. Mantener la cabeza recta, en la marcha, en la coordinación) y en conocimientos esperables para su edad cronológica (por eje. Contenidos académicos). En la vida adulta tienen dificultades para desempeñarse autónomamente.

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Actualmente se emplean una amplia variedad de términos para sustituir a “retraso mental” , pues se cree que fomenta prejuicios y segregación. Algunos de los términos utilizados son: disminución psíquica, discapacidad intelectual, minusvalía, niño con retraso en el desarrollo, alumno con necesidades especiales, etc. Si bien son términos no libres de estigma, se utilizan para fines administrativos hasta el momento.

La mejor forma de paliar las consecuencias negativas del estigma de “retraso mental” es la mayor y mejor formación e información de la sociedad y de los profesionales.

Definición

El retraso mental se define por una capacidad intelectual general significativamente inferior a la media que se acompaña de limitaciones y dificultades en dos por lo menos de las siguientes áreas de habilidades: comunicación, cuidado de uno mismo, vida hogar, habilidades sociales, habilidades académicas funcionales, trabajo, ocio, salud y seguridad.

La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) establece niveles de gravedad del retraso mental  empleando rangos de cociente intelectual (CI) –obtenido éste por la evaluación por uno o más tests de inteligencia normalizados-. Los instrumentos de medida más utilizados para este fin son:  Escalas de Inteligencia de Wechsler (WISC-R –para niños-, WAIS –para adultos, WPPSI –preescolar y primaria-), Escalas McCarthy de Aptitudes y Psicomotricidad para Niños, MSCA, entre otras.  Una capacidad intelectual inferior significativamente a la media se define como un CI alrededor de 70 aprox.

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En cambio la Asociación Americana de Retraso Mental (AAMR) clasifica a la persona en base a la intensidad de los apoyos que necesita para su desempeño en la comunidad. Este desempeño se refiere a la eficacia con que las personas afrontan las exigencias de la vida cotidiana y al nivel de destreza esperable para alguien del grupo de edad, origen sociocultural y comunidad.

Pueden clasificarse 4 grados de retraso mental, en función del nivel de limitación intelectual: leve, moderado, grave y profundo.

Retraso mental leve:

Este grupo abarca a la mayoría de las personas afectadas por el trastorno. Según el Manual DSM-IV-TR, estas personas suelen desarrollar habilidades comunicativas y de relación social en etapas preescolares (0-5 años edad), no tienen apenas limitaciones sensoriomotoras y  a menudo no se les detecta el trastorno hasta la etapa de la escuela propiamente, que es cuando aparecen las limitaciones relacionadas con contenidos académicos y problemas de conducta.

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Las dificultades de aprendizaje pueden limitarse a un área concreta, por ejemplo: lengua, pero frecuentemente aparecen en diferentes asignaturas.

En la etapa adulta suelen desempeñarse bien en cuanto a habilidades sociales y profesionales, proveyéndoles de una autonomía mínima, pero pueden requerir supervisión, orientación… especialmente en momentos de crisis vitales: fallecimiento de un familiar, etc o económicas (despidos, …). Si cuentan con una red de apoyo adecuada, las personas con retraso mental leve pueden desenvolverse satisfactoriamente en la sociedad.

Retraso mental moderado:

Este grupo representa un 10% del total de afectados por retraso mental. Suelen adquirir habilidades de comunicación durante los primeros años de vida. Según los manuales de psicología y psiquiatría como el DSM-IV-TR, estas personas pueden recibir sin problemas una formación laboral, y con algo de apoyo, atender a su cuidado personal.

Pueden ser receptivos, integrar o asimilar una formación en habilidades sociales y laborales, aunque no es probable que logren adquirir contenidos avanzados en materias escolares.

Se pueden desenvolver con autonomía en lugares que les son familiares. En la adolescencia pueden tener problemas de relación social. En la edad adulta pueden desempeñar trabajos cualificados o semi cualificados. Se adaptan satisfactoriamente a la vida comunitaria, aunque necesitan apoyos –como ya se ha comentado- para la vida independiente.

Retraso mental grave:

Este grupo lo compone el 3-4% del total de afectados por retraso mental. La necesidad de apoyo externo en estas personas está relacionada con temas de salud, ya que el riesgo de problemas de salud tales como neuromusculares, cardiovasculares, neurológicos, etc, aumenta con la gravedad del retraso mental.

Estas personas se benefician enormemente de climas donde se potencie la independencia y la interacción social, motivando su desarrollo.

Sus principales limitaciones son: déficit en habilidades de comunicación, en el desarrollo físico y motor, frecuencia de conductas desadaptativas, etc. A pesar de esto, son personas que pueden y deben aprender.

Hasta hace pocos años, se consideraba que estas personas no podían beneficiarse de la educación. Sin embargo, la evidencia científica ha constatado lo contrario: con una adecuada programación educativa  (funcional, personalizada y adaptada a la edad cronológica), estas personas pueden mejorar sus aprendizajes y habilidades adaptativas.

Retraso mental profundo:

El grupo afectado de retraso mental profundo supone un 1-2% de las personas con retraso mental, según el Manual DSM-IV-TR.

Las limitaciones físicas y de salud se encuentran presentes en mayor medida que el retraso mental grave.

En la infancia muestran considerables alteraciones del funcionamiento sensoriomotor. Aún así, estas personas pueden, con programas individualizados, conseguir un máximo desarrollo de sus potencialidades. Las habilidades básicas de cuidado personal y de comunicación pueden mejorar si se les ofrece un entrenamiento adecuado.

Estas personas necesitan apoyos continuados en más de un área de la vida para poder participar en su entorno social y tener un calidad de vida como el resto de personas.

La Clasificiación según la Asociación Americana de Retraso Mental no clasifica a las personas según sus niveles de retraso mental, sino por sus capacidades y limitaciones resumidas en 4 dimensiones:

  1. Funcionamiento intelectual
  2. Consideraciones psicológicas/emocionales
  3. Consideraciones físicas y de salud
  4. Consideraciones ambientales

Un equipo multidisciplinar se encargará de identificar los puntos fuertes y débiles de la persona. De esta evaluación derivará el tipo e intensidad de apoyo que necesita. Las 4 intensidades de apoyo son: intermitente, limitado, extenso y generalizado.

Etiología

El manual de la AAMR recoge 4 factores causales de retraso mental:

  1. Biomédicos: factores relacionados con procesos biológicos (trastornos genéticos o de nutrición, factores hereditarios y alteraciones tempranas del desarrollo embrionario)

Las alteraciones tempranas del desarrollo embrionario incluyen alteraciones cromosómicas (por ejemplo, síndrome de Down debido a trisomía 21) o afectación prenatal por toxinas (por ejemplo, consumo de alcohol por parte de la madre en el embarazo)

También existen causas perinatales, alrededor de problemas del embarazo y perinatales. Estos factores abarcan la malnutrición fetal, prematuridad, hipoxia, infecciones y traumatismos.

  1. Sociales: hace referencia a la interacción del niño/a con el entorno familiar y social, donde resulta de gran importancia la estimulación de los adultos hacia el niño/a. La privación de crianza y de estimulación social, lingüística y de cualquier otro orden puede derivar en retraso mental
  2. Conductuales: conductas o actividades peligrosas que pueden originar la discapacidad (por eje. Abuso de drogas por parte de la madre)
  3. Educativos: existencia o no de apoyos educativos para fomentar el desarrollo mental y las habilidades adaptativas

 

 

 

 

 

12 comentarios
  1. Bertha lozano uribe
    Bertha lozano uribe Dice:

    Mi hija le diagnosticaron retardo

    leve por su problema de lenguaje ahora en otro consultorio por u dibujo que ella hizo dice que no hay retardo leve solo retraso de desarrollo

    Responder
    • Viviana
      Viviana Dice:

      Muchas veces se suele utilizar diferentes términos para no estigmatizar al paciente pero la realidad es que es lo mismo, significa que su capacidad cognitiva es limitada y tiene necesidad educativa especiales.
      Su progreso dependerá de recibir estimulación en todas las áreas del desarrollo a tiempo y constante. Los familiares como redes de apoyo deben recibir orientación para sumarse a los logros del familiar diagnosticado con retardo o retraso del desarrollo. Nunca se debe perder las esperanzas de ver a nuestros seres queridos más autónomo y sociables. Éxitos familia!

      Responder
  2. lili
    lili Dice:

    hola
    mi pregunta es atipica, pero puede que detectes que uno puede tener algun retrazo mental leve de mayor?? o se uno misma darse cuenta o sospechar de que puedo tener y nunca se ha detectado ?
    gracias

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    • Psitampsi
      Psitampsi Dice:

      Hay varias razones por las cuales tú puedes sospechar de eso, a veces nos identificamos erróneamente con síntomas debido a la ansiedad. Podría ser tu caso. Si es algo que realmente te preocupa o altera tu día a día de forma significativa podrías investigar en manos de un psicólogo clínico este asunto. De todas maneras, insisto que podemos ser algo catastrofistas en ocasiones debido a la ansiedad.

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  3. Julia
    Julia Dice:

    Hola somo cinco hemanos de los cinco dos tienen retraso mental y tres estamos bien. Quiero tener hijos. Y quisiera saber que probabilidad tengo de que mis hijos tengan lo mismo que mis dos hermanos? Gracias.

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    • Psitampsi
      Psitampsi Dice:

      Sobretodo es un diagnóstico clínico que pende de diversos instrumentos de medición. Siempre será lo óptimo solicitar a un profesional sanitario el diagnóstico.

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  4. Veri
    Veri Dice:

    Hola a mi hijo le cambiaron el diagnóstico de tgd no especificado a RM leve..el esta en primer grado tiene 7 años recién cumplidos sabe leer y sumar …escribe palabras también..puede ser que lo hayan diagnosticado mal ?? El problema de el es el habla no habla muy bien para su edad sólo eso tiene

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    • Psitampsi
      Psitampsi Dice:

      Hola guapa, gracias por comentar y exponer tu duda. Veamos, lo que te recomendaría es que acudiese a más de un especialista, un/a psicólogo/a clínico/a, que pueda realizar un diagnóstico clínico . Contar con diversas perspectivas puede ayudarte a comprender qué le sucede exactamente a tu hijo. Es importante que si no estamos conformes, despejemos todas las dudas que tengamos con profesionales que además de ser rigurosos , tengan la sensibilidad adecuada para tratarnos en estos temas tan delicados.

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