Historia de la psicología

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¿Qué es psicología?

Psicología, basándonos en la etimología, es un neologismo compuesto por dos vocablos griegos: psique + logos. Psique significa “alma”, “espíritu”, “mente” y “logos” se refiere a “razón”. Cuando se traduce etimológicamente la palabra “psicología” obtenemos: ciencia que estudia la mente.

A pesar de lo que parece desprenderse del análisis etimológico de la palabra “psicología”, el origen de esta disciplina no se conecta con la filosofía sino que se remonta a las primeras investigaciones empíricas sobre la mente humana. Ciertamente, puede datarse otro origen de la psicología en el modelo psicodinámico desarrollado por Sigmund Freud. Sin embargo, no se considera propiamente psicología en los contextos clínicos de salud mental hasta los mencionados avances científicos, de investigación empírica, que es cuando la psicología se erige como una ciencia que aporta las leyes generales del comportamiento humano.

La psicología, en el curso de su relativamente corta historia, ha dado a luz diversos paradigmas, preconcepciones y creencias que en una época determinada ha compartido la comunidad científica. En esencia sería el punto de vista o enfoque.

Orígenes de la psicología

En un inicio, la psicología conductista fue el paradigma imperante y hacia la cual se dirigía el reconocimiento de los avances de la psicología como disciplina que se erigía como una nueva ciencia. El enfoque conductual surge a comienzos del siglo XX, aunque ya arranca con la psicología experimental del siglo XIX que dio origen a un amplio desarrollo de tests psicológicos, estudio experimentales, etc. Esta psicología tradicional estudiaba fenómenos y funciones mentales como las imágenes mentales, la percepción, atención, memoria, pensamiento, procesos de aprendizaje etc. Hoy en día la psicología ha conseguido ser incluida en la categoría de ciencias de la salud, a la altura de las ciencias médicas.

SIn embargo, para el ejercicio de la psicología no es requisito indispensable el método científico. La psicología permite a los profesionales de este campo el empleo de diversos métodos terapéuticos, en definitiva, adscribirse a cualquiera de las diferentes ramas de la psicología, ya que la psicología no es solamente un brazo de la medicina centrado en el trastorno-salud mental, es mucho más que eso.

Paradigma imperante en psicología: cognitivo-conductual

La psicología, a partir de la acentuación de unos u otros aspectos en la conceptualización del ser humano así como de la metodología para resolver el sufrimiento y la forma de concebir el sufrimiento mismo, a lo largo de su historia se escindió en campos de trabajo distintos y desarrolló modelos terapéuticos bien diferenciados. Actualmente, el tipo de intervención psicológica que más aplicaciones clínicas tiene hoy en día es la corriente cognitivo conductual, una fusión de la psicología tradicional de corriente conductista y la psicología cognitiva. Este paradigma se rige por investigaciones empíricas del comportamiento humano y aplica instrumentos de evaluación, así como programas de intervención, técnicas y tratamientos diseñados siguiendo el método científico. La terapia racional emotivo- conductual (TREC) fue la primera terapia cognitivo-conductual en desarrollarse hace ya más de 40 años. La TREC ofrece un método científico de pensamiento racional para ayudar a las personas a disminuir sus problemas emocionales.

La terapia cognitivo-conductual incorpora tanto intervenciones conductuales (intentos directos de disminuir las ocnductas y emociones disfuncionales modificando el comportamiento) como intervenciones cognitivas (pretende el mismo objetivo pero modificando las evaluaciones y los patrones de pensamiento del individuo). Ambos tipos de intervenciones parten del supuesto de que un aprendizaje anterior está produciendo en la persona consecuencias desadaptativas y el objetivo de la terapia es reducir e malestar o la conducta no deseados desaprendiendo lo aprendido o creando experiencias de aprendizaje nuevas, más adaptativas.

Otras ramas de la psicología

Otra rama de la psicología es la psicología social, que estudia la influencia del grupo social en el comportamiento humano. Su objetivo es descubrir los fundamentos del comportamiento humano en base a su relación con el grupo social. Esta rama concibe al ser humano como indiferenciado del aspecto social, y defiende que la construcción de todo lo que conforma al ser humano se explica a partir de la relación con el entorno (des de variabilidades individuales como la identidad, hasta grandes movimientos sociales como revoluciones y revueltas). Apela a numerosas investigaciones en Psicología Social para argumentar este supuesto: estudios de “niños salvajes”, Prisión de Standford, etc, etc. La psicología social pretende superar el sufrimiento comprendiendo cómo nos relacionamos e influimos mutuamente en sociedad.

La psicología ha recibido importantes contribuciones de teóricos, investigadores.. des de los más originarios como Freud, Watson, Thorndike, Pavlov Wundt, Jung, Lang, Tolman, Lewin, Skinner, Eysenck, Wolpe, Bandura,…hasta la actualidad en que se continúa investigando y consolidando a la psicología como una disciplina bien fundamentada y capacitada para dar respuesta a la necesidad de resolver el padecimiento mental.

Otro de los autores más importantes es Jean Piaget, quien teorizó sobre el desarrollo del sujeto epistémico, es decir, que en vez de teorizar sobre las diferencias individuales se centra en lo que hay en común en todos los sujetos que están en el mismo nivel de desarrollo, lanzando una concepción unificada de la construcción de la inteligencia. Concretamente, sus investigaciones se centran en la observación, a partir las acciones del sujeto sobre el mundo, de un objeto de estudio específico: la construcción de las estructuras cognoscitivas.

Otra escisión de la psicología que data de los años 60 fue la renombrada psicología humanista, considerándose a Carl Rogers, Abraham Maslow o Erich Fromm, los padres de esta corriente de la psicología entonces incipiente. Desafortunadamente, la psicología humanista no se ha podido proveer de una sólida base empírica para poder resolver los problemas del sufrimiento humano y ha dado lugar a una gran cantidad de movimientos de autoayuda sin fiabilidad o método válido y replicable.

Recientemente, la psicología positiva

A la mayoría de personas el término “psicología” les sugiere “tratar y curar los trastornos de la mente”, y lo cierto es que durante muchos años la psicología se ha concentrado exclusivamente en el tratamiento e investigación de la patología y aspectos débiles del ser humano, llegando a casi definir psicología como psicopatología o psicoterapia. Así pues, centrarse exclusivamente durante décadas en los aspectos negativos o patológicos del ser humano ha llevado a concebir un modelo de la existencia humana que olvida o niega inclusive las características positivas del ser humano y que ha contribuido a asumir una percepción pesimista de la naturaleza humana.

Recientemente ha surgido una corriente de la psicología denominada psicología positiva, que reivindica la necesidad del estudio de los “aspectos positivos” del ser humano. Esta corriente está aportando ya un sólido apoyo empírico y científico a esta parte olvidada de la psicología.

El término “psicología positiva” fue acuñado por Martin Seligman, investigador que elabora y promueve una concepción más positiva del ser humano. La psicología positiva tiene como objetivo mejorar la calidad de vida y prevenir la manifestación de trastornos mentales, objetivo que no consiguió llevar a cabo el paradigma de la psicología imperante ya que se focaliza en lo patológico, en corregir defectos y “reparar aquello que ya se ha roto”. Por el contrario, la psicología positiva persigue la construcción de competencias y apuesta por la prevención.

Esta idea no es nueva, ya en la Ia Guerra Mundial los objetivos principales de la psicología fueron tres: curar los trastornos mentales, hacer las vidas de las personas más satisfactorias y plenas e identificar y desarrollar el talento y la inteligencia de las personas. Sin embargo, tras la guerra, diversas circunstancias llevaron a la psicología a olvidar dos de esos objetivos y a prestar atención únicamente al trastorno mental y el sufrimiento.

En definitiva, la psicología positiva busca comprender, mediante la investigación científica, los procesos implicados en las cualidades y emociones positivas del ser humano, durante tanto tiempo olvidados por la psicología. Así, por ejemplo los puntos clave de la investigación en psicología positiva son variables como el optimismo, el humor o las emociones positivas en los estados físicos de salud.

Retos actuales de la psicología

En resumen, uno de los retos actuales de la psicología que me gustaría destacar es que debe superar la conceptualización del ser humano centrada en la patología; otro reto es elaborar una terminología positiva que complemente las profusas expresiones negativas tan presentes en la psicología tradicional. Otra ardua tarea por delante es la creación de nuevos instrumentos de evaluación para identificar las fortalezas del individuo,y así poder orientar la prevención y los tratamientos y potenciar el desarrollo de las personas. Por supuesto también deberá diseñar programas de intervención y técnicas orientadas a desarrollar los valiosos recursos que las

personas y los grupos poseen. El impacto de estos avances no solamente tendrá efectos positivos individuales, sino también acarreará efectos sociales beneficiosos.

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